THE WHALE de Darren Aronofsky

Quinta visita a la Mostra de Venecia del ganador del León de Oro de 2008 con El luchador, con la adaptación al cine de la obra de teatro The Whale de Samuel D. Hunter protagonizada por Brendan Fraser, Sadie Sink, Hong Chau, Ty Simpkins y Samantha Morton sobre el intento de recuperar la relación con su hija de un profesor con problemas graves de sobrepeso y de salud que vive recluido en su apartamento.

The Whale está basada en una obra de teatro y ni Aronofsky, ni Samuel D. Hunter, su autor y coguionista del film, intentan disimularlo. Con una ajustada y medida puesta en escena que busca por un lado transmitir el tamaño y la fisicidad del inmenso cuerpo de su protagonista al que contribuye el formato casi cuadrado del plano y por otro, captar los movimientos y las relaciones entre los distintos personajes dentro del espacio único en el que transcurre la acción, The Whale se libera del estatismo que caracteriza a las malas adaptaciones teatrales. Pero por otro lado, es una película que se apoya esencialmente en el diálogo, en las conversaciones entre sus personajes. Y Aronofsky no ha buscado la naturalidad o el realismo de los mismos en el trasvase a la gran pantalla.

The Whale Darren Aronofsky Brendan Fraser

Sus diálogos son teatrales y artificiosos, sus personajes funcionan sobre todo como arquetipos, su relación con el protagonista puede resultar rebuscada y la coincidencia de los mismos al mismo tiempo y en el mismo espacio forzada, pero por otro lado, sus relaciones y las cuestiones que plantean resultan tremendamente humanas y profundas. Unos personajes llenos de dobleces, ambiguos, que en muchas ocasiones no quedará claro si actúan por interés propio o por el bien del prójimo. E incluso en alguna ocasión una misma acción podría encajar en ambas categorías.

Hay un momento en el clímax de la película en el que Charles se pregunta si es posible que las personas no se interesen o que no les importe el prójimo. Y eso es lo que consigue Aronofsky. Que al espectador le interesen y le importen esos personajes. Por unas u otras razones. Sin que sea necesario que le caigan simpáticos, sus conflictos y sus situaciones despiertan la empatía y la emoción del espectador. Consigue que el espectador entienda las razones por las que los personajes actúan o actuaron así en el pasado, aunque no sea forzosamente la actuación que él tendría en esa situación.

The Whale Darren Aronofsky Brendan Fraser

Y sobre todo, con su protagonista. Por un lado, lo muestra en toda su inmensidad, en toda su dejadez, en su abandono hacia una muerte muy próxima, buscando generar rechazo físico por parte del espectador. Pero por otro, muestra toda su humanidad (no en el sentido eufemístico de la palabra), su sensibilidad, sus virtudes y sus defectos y así es imposible que al espectador no le pueda no importar lo que pueda ser de su vida. Tal y como hiciera el propio Aronofsky en El Luchador, primero muestra a su protagonista en toda su decadencia física, pudiendo generar incluso rechazo en el espectador, para después buscar la empatía y la emoción a través de su humanidad. Y en The Whale también lo consigue.

ARGENTINA, 1985 de Santiago Mitre

Que Santiago Mitre ruede una película sobre el Juicio de las Juntas, el juicio en el que en 1985 fueron juzgados los máximos dirigentes del golpe de estado militar entre 1976 y 1982 que supuso el asesinato, la desaparición, el secuestro o la tortura de miles de personas en Argentina no es del todo extraño. En su filmografía anterior, El estudiante de 2011, Paulina de 2015 o La Cordillera de 2017, bien de forma directa o indirecta la política está muy presente. Lo que resulta más sorprendente es que se una a Mariano Millás, el creador de Historias extraordinarias y de La Flor, para escribir y dirigir una película como ésta sobre el Juicio de las Juntas y en especial, sobre el equipo de fiscales encabezado por Julio César Strassera (Ricardo Darín) y Luis Gabriel Moreno Ocampo (Peter Lanzani).

Argentina 1985

Argentina, 1985 podría ser la típica película con trasfondo histórico llena de datos, eventos y acontecidos. La sucesión exhaustiva y agotadora de los hitos que llevaron a construir el caso contra las Juntas Militares, la recreación del juicio y la espera del veredicto. Pero Mitre y Llinás optan por un tratamiento completamente distinto. Por hacer de Argentina, 1985 un thriller de juicios. A lo Hollywood. Al gusto de la mayoría de espectadores. Como si quisieran que los hechos narrados alcanzaran al mayor número de espectadores posible. Y de esta forma, el film se convierte en el ágil, ingenioso y hasta humorístico relato de los hechos. Solamente en el momento de las declaraciones de las víctimas, se vuelve más sobrio, dejando todo el protagonismo a los testimonios y jugando con los formatos para darles más autenticidad.

Argentina 1985

Santiago Mitre pone su foco en el equipo de la fiscalía, en las víctimas y en la sociedad. Apunta hacia una mayoría que prefirió seguir con su vida mientras ocurrían los crímenes. Por cobardía o por el convencimiento de que ese era un mal menor ante la amenaza de los revolucionarios de izquierdas. Lo que lamentablemente queda fuera de campo, ni siquiera apuntado, son las presiones, los movimientos y los tejemanejes de las altas instancias nacionales e internacionales para condicionar el resultado del proceso. Pero eso sería otra película. No el relato del Juicio de las Juntas accesible para una mayoría del público que Mitre quería hacer.

LES ENFANTS DES AUTRES (OTHER PEOPLE’S CHILDREN) de Rebecca Zlotowski

La directora francesa Rebecca Zolotowski es de esas directoras cuyo nombre siempre asoma cuando se rumorean la lista de títulos que podrían participar en las competiciones de festivales como el de Cannes o el de Venecia. Que si Grand Central, que si Planetarium, que si Una chica fácil, siempre habían estado en las quinielas previas al anuncio de la programación. Pero ha sido con Les enfants des autres, protagonizada por una espléndida Virginie Efira y Roschdy Zem con la que ha conseguido por fin dar el salto a la primera división de los festivales.

OTHER PEOPLE’S CHILDREN Rebecca Zlotowski

Su protagonista es Rachel, una mujer de mediana edad que empieza a notar la urgencia de ser madre. Es profesora de instituto por lo que su relación con adolescentes y guiarlos para alcanzar un futuro mejor es parte de su día a día. Cuando conoce a Ali se enamorará profundamente de él y establecerá un vínculo muy especial con su hija de cuatro años de un matrimonio anterior. Cuando además su hermana queda embarazada, la urgencia y la necesidad de ser madre empiezan a abrumarla.

OTHER PEOPLE’S CHILDREN Rebecca Zlotowski

Con una apariencia ligera y un ritmo ágil, Les enfants des autres podría ser una de tantas comedias francesas burguesas y urbanas que llegan habitualmente a las salas comerciales, pero el carisma de su pareja protagonista y el punto de vista y la sensibilidad profundamente femeninos de la película logran elevarla. Tanto las situaciones planteadas, como la forma de hacerlo, las reacciones de sus personajes y los gestos y actitudes de su protagonista denotan una sensibilidad femenina que desgraciadamente no estamos acostumbrados a ver en filmes de temáticas similares a éste.

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