La cuarta edición del Festival Internacional de Cinema de Barcelona-Sant Jordi (BCN Film Fest) incluye en su Sección Oficial heterogénea, 16 títulos procedentes de diversos géneros y cinematografías. En esta crítica comentaremos una de las películas a competición, la australiana La verdadera historia de la banda de Kelly, cuyo estreno en nuestras salas está previsto para el 3 de julio, y Una ventana al mar, coproducción entre España y Grecia con la que se inauguró la sección Zona Oberta del festival, dedicada a filmes nacionales.

La verdadera historia de la banda de Kelly (Justin Kurzel)

Ned Kelly fue un famoso bandolero en la Australia de la segunda mitad del siglo XIX. Diversos largometrajes de poco éxito han narrado su historia, como un par de películas de título Ned Kelly, una dirigida por el británico Tony Richardson en 1970 y protagonizada por Mick Jagger, y otra, australiana, realizada a principios del actual siglo, con Heath Ledger interpretando a Ned.

La verdadera historia de la banda de Kelly (Justin Kurzel)

En esta ocasión, el realizador australiano Justin Kurzel, conocido por dirigir una particular versión de Macbeth (2015), se sumerge en la historia de este fuera de la ley a partir de la adaptación de la novela La verdadera historia de la banda de Kelly, escrita por Peter Carey.

Dividido en tres segmentos, el film narra la vida del popular personaje, interpretado por el intenso George MacKay (el soldado protagonista de 1917), desde sus años de juventud en un entorno de miseria y hambre hasta su conversión en un criminal perseguido por las autoridades británicas. Como en Macbeth, Kurzel cuenta la historia de Ned Kelly mezclando un descarnado realismo con una estilización formal, a menudo excesiva por su impostación, especialmente en el tramo final del film. Sin embargo, algunos momentos son notables, como las escenas del protagonista con Harry Power (un muy acertado Russell Crowe), otro forajido que entabla una peculiar relación paterno-filial con Ned.

La verdadera historia de la banda de Kelly (Justin Kurzel)

A pesar de ello, entre tanto efectismo visual y poco desarrollo de los personajes secundarios, la historia va perdiendo interés justo en los momentos álgidos de la narración, tras la formación de la banda, sus acciones violentas y el enfrentamiento con los agentes de la ley. La verdadera historia de la banda de Kelly es un neo-western que habla de la fina separación entre el hombre y el mito, la historia y la leyenda, pero su discurso acaba ahogado ante su artificio formal, al contrario de lo que ocurría, por ejemplo, en la excelente El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford (Andrew Dominik, 2007), sobre la figura del mítico bandolero norteamericano.

Nota: 7

Una ventana al mar (Miguel Ángel Jiménez)

La ficción sirve a veces para redimirnos y aliviarnos, decía el director Miguel Ángel Jiménez en el pasado Festival de San Sebastián donde se presentó Una ventana al mar. La idea de la película, un viaje liberador que realiza una mujer a la que le acaban de diagnosticar cáncer, partió de una experiencia personal del realizador madrileño.

Una ventana al mar (Miguel Ángel Jiménez)

Emma Suárez interpreta a María, una bilbaína que antes de iniciar un fuerte tratamiento médico por su enfermedad emprende un viaje con sus amigas a Grecia. En la bella y tranquila isla de Nísiros encontrará, junto a un cómplice pescador griego, una paz interior que le hará replantearse su vuelta.

El guión, obra del propio director junto a los guionistas Luis Moya y Luis Gamboa, aunque que contiene algunas escenas sobrantes o repetitivas que perjudican al ritmo de la película, es valorable por su tratamiento de un tema tan duro como es el de las enfermedades terminales desde un punto de vista luminoso y esperanzador, esquivando momentos lacrimógenos presentes en tantas obras similares. Destaca el trabajo de Emma Suárez, que realiza una interpretación muy expresiva a partir de pequeños matices y acertados silencios. También la fotografía, obra del vasco Gorka Gómez Andreu, que contrapone los tonos apagados de la primera parte del film, en Bilbao, con los tonos más vivos y alegres de las secuencias en Grecia, en correspondencia con el estado anímico de la protagonista.

Una ventana al mar (Miguel Ángel Jiménez)

A partir de un impulso íntimo, el director Miguel Ángel Jiménez dirigió esta película austera y sensible; una sencilla y efectiva historia sobre la libertad personal y la aceptación de la pérdida.

Nota: 6,5

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