"Diarios del agua" de Roger Deakin
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Uno de los grandes placeres del ser humano es disfrutar del medio acuático, desplazarse por él experimentando una sensación vital que escapa de las férreas y habituales normas terrestres. Roger Deakin, escritor de profesión y nadador de afición, es un apasionado del agua y decide recorrer el Reino Unido a través de sus variados caminos fluviales. Preparen el traje de baño y sumerjámonos en  las refrescantes aguas británicas.

Un día de 1996, Roger Deakin, al lanzarse al foso de su casa en Suffolk e inspirado en el conocido relato El nadador de John Cheever, decide realizar uno de esos sueños que le han ido rondando a lo largo de su vida: recorrer a nado las islas británicas. Diarios del agua es el resultado de las diferentes etapas de esta encomiable hazaña donde el protagonista explica las sensaciones que transfieren y rodean estos medios acuáticos. Un ambicioso y delicado paseo por ríos, canales, mares, playas, islas o pozas enriquecido por la increíble diversidad de fauna y flora que a menudo eludimos y que forman parte de la maravillosa suerte que tiene nuestro planeta.

Roger Deakin Diarios del agua

Este trayecto se complementa con la diversidad humana que habita los diferentes rincones de las islas británicas. Un elegante y detallado recorrido por localizaciones que guardan infinidad de curiosidades, algunos secretos y sobretodo, la esencia de un pueblo y de su manera de ser y vivir. Podríamos considerarla una “Water Movie, un viaje de autoconocimiento y de crecimiento personal a través del recorrido surgido, en esta ocasión, de carreteras fluviales. Y esta aventura, dividida en trayectos de hábiles y detalladas descripciones, y de previsible estructura, puede parecer algo repetitiva provocando en el lector una sensación de ser Bill Murray en el sueño de la marmota en la popular Atrapado en el tiempo. En realidad, se trata de un alegato a la libertad, al deseo de nadar en un entorno lo más salvaje posible dónde el agua se manifiesta con un poder que siempre ha tenido, una fuerza sanadora gracias a la sensación de ingravidez que provoca, y esto, añadido al hecho de evitar un recinto artificial como pudiera ser una piscina, añade un componente de novedad y de sorpresa en cada episodio, en cada línea. El lector en esta ocasión debe dejarse llevar y contemplar con calma los matices y detalles de cada espacio, de cada rincón, de cada experiencia que Roger Deakin escribe con mimo en cada palabra.

Como hemos comentado anteriormente, se trata de un viaje a la esencia de las comunidades de seres humanos que logran asentarse gracias a su favorable relación con el agua. Cada simbiosis que se completa genera el nacimiento de un pueblo, y cada cual, con su singularidad, configura la maravillosa diversidad que forman las islas británicas. Y todos ellos tienen algo que les une, el deseo innato de sumergirse en sus aguas, el recuerdo de infancia de estar en contacto con el medio acuático y de ser capaz de superar el respeto que tenemos en un primer momento y de disfrutar una vez lo creemos dominado. Es este empuje vital el que lleva a Roger a emprender esta osadía que le llevará a vivir situaciones que van de la calma y paz total al abismo de ver peligrar su vida. Es este amor al agua el que también le llevará a denunciar la privatización de espacios y usos, al sinsentido del aumento de la contaminación y al desarraigo cada vez mayor de una sociedad que parece dejar de disfrutar del baño en un río.

Roger Deakin Diarios del agua

Uno de los secretos del libro es como Roger Deakin se apropia, de la mejor manera posible, del clásico del gran John Cheever y de su célebre adaptación a la gran pantalla de El nadador, donde un maravilloso Burt Lancaster decide en una fiesta volver a su casa recorriendo las piscinas que invaden el valle de una zona residencial de Connecticut. Una excusa perfecta para releer y volver a visionar estos clásicos y a la vez descubrir el maravilloso toque biológico y vital que el autor da a este libro.

En definitiva, se trata de una delicada obra que busca contagiar el entusiasmo de nadar en medios salvajes. Una aventura que se complementa gracias al maravilloso detalle de los espacios y de las sensaciones que consigue el autor en su relato. Sin duda es una excelente elección como lectura de verano, aunque también conseguirá transportarnos y hacernos pasar un invierno menos duro, al evocar un agradable y cálido baño en las múltiples localizaciones británicas en épocas menos adversas y de clima más amable.



Editorial: Impedimenta
ISBN: 978-84-17553-07-4
Páginas: 408
Precio: 24.95 €

Roger Deakin
Nació en Watford en 1943. Estudió Inglés en la Universidad de Cambridge, donde fue uno de los protegidos de Kingsley Amis. Trabajó en publicidad durante un tiempo, en Londres, pero, cansado de la ciudad, decidió comprar un caserío que contaba con un gran terreno y una fosa en Suffolk, Walnut Tree Farm, y se dedicó a restaurarlo; allí viviría hasta su muerte. Empezó a producir y dirigir documentales, incluyendo dos de la BBC Radio 4 sobre la restauración de su casa. Fue en esta época cuando nació su pasión por el campo y la escritura y, en 1999, saltó a la fama con su obra Diarios del agua. El éxito de esta experiencia lo llevó a emprender un nuevo viaje a través de los bosques más antiguos del mundo, lo que daría como resultado su segunda obra, Wildwood (2007); libro que, lamentablemente, fue publicado de forma póstuma, ya que Deakin murió un año antes, justo después de entregar el manuscrito, de un tumor cerebral.


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