Fast & Furious: Hobbs & Shaw
6Nota Final
Puntuación de los lectores: (0 Votos)
0.0

Tras 8 entregas y aparentemente agotada la línea que se inició con los personajes del policía Brian O’Conner (Paul Walker), el experto en coches tuneados Dominic Toreto (Vin Diesel) y su banda, la saga The Fast & Furious emprende ahora el camino del spin-off. En esta novena película, toman el protagonismo los dos muy duros y musculados Hobbs (Dwayne Johnson) y Shaw (Jason Statham), ya presentados en la saga en la quinta y sexta entrega.

La acción se inicia cuando la hermana de Shaw, Hattie (Vanessa Kirby), agente del MI6, se encuentra inmersa en una misión para interceptar un peligroso virus. Un hombre que ha sido mejorado tecnológicamente, Brixton (Idris Elba), quiere utilizarlo para hacer realisas el que a su entender es el nuevo paso en la evolución de la raza humana. Cuando la misión se tuerce, Hobbs y Shaw deberan dejar a un lado sus diferencias y trabajar juntos para ayudar a Hattie, recuperar el virus, detener los planes de Brixton y de paso salvar el mundo.

Fast & Furious: Hobbs & Shaw

Fast & Furious: Hobbs & Shaw” llega a los cines en la época ideal, cuando uno entra a la sala de cine más buscando pasar un rato entretenido i con aire acondicionado que grandes filigranas artísticas. Y la película cumple con su objetivo, a la vez encontrando un raro equilibrio entre el blockbuster de presupuesto y el tomarse en serio a sí misma solo en la justa medida. El Fast & Furious de la primera parte del título, poca cosa aporta. Esta no es una historia que siga las tramas alrededor de los coches tuneados y peligrosas misiones al margen de la ley. De hecho, no es necesario haber visto ninguna de las anteriores para abordar esta.

La importancia está en la segunda parte del título, en Hobbs y Shaw. Ellos dos, su relación de constantes pullas y burlas de uno al otro, son el centro de la historia. Y da igual el guión rocambolesco, las situaciones absurdas en las que se verán inmersos y el forzado concepto de familia que de nuevo asoma la cabeza en la saga, sobretodo en el final ambientado en Samoa. El hecho es que los dos protagonistas tienen gancho como pareja de acción y humor, y que sus músculos garantizan la dosis de mamporrazos que hacen que el envoltorio poca cosa importe a quien vaya buscando un poco de acción y divertimento sin más pretensiones.

Fast & Furious: Hobbs & Shaw Vanessa Kirby

De eso se encarga el director David Leitch, ex especialista de acción que ya ha participado en películas como “Atomica”, “Deapool 2” o “John Wick” y que aquí no escatima en escenas llenas de motos, camiones, helicópteros, granadas, armas de todo tipo y también lucha cuerpo a cuerpo, algunas mejor coreografiadas que otras.

Fast & Furious: Hobbs & Shaw” incluso cuando resulta ridícula, no lo esconde y se congratula de ello. Tampoco cuando no resulta ni más novedosa ni menos previsible que cualquier otra película de acción actual.

Muestra abiertamente desde el principio lo que ofrece: testosterona, un villano que se refiere a sí mismo como “Superman negro”, dos superagentes capaces de tumbar a una veintena de malos a puñetazos o sujetar un helicóptero con los dientes, diálogos absurdamente divertidos y la actualmente imprescindible cuota femenina repartiendo su parte de estopa. Ni pretende más ni aporta menos.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ús de cookies

Aquest lloc web utilitza cookies per tal d'oferir la millor experiència d'usuari. Si continues navegant estàs donant el teu consentiment a l'acceptació de les mencionades cookies i de la nostra política política de cookies, fes click a l'enllaç per més informació.

ACEPTAR
Aviso de cookies