De entre las decenas de películas presentadas en las distintas secciones de la última edición del Festival de Cannes, destacamos nuestras quince favoritas. En este top no se ha incluido Dolor y gloria de Pedro Almodóvar, que ya hemos tenido oportunidad de ver todos los fans del director manchego en las salas comerciales.

1. THE LIGHTHOUSE de Robert Eggers

El director de La bruja: una leyenda de Nueva Inglaterra (The Witch) confirma con este descenso a los infiernos de la locura de dos hombres, interpretados de forma soberbia por Willem Dafoe y Robert Pattinson en el papel del veterano farero y su aprendiz respectivamente, que es uno de los directores a tener más en cuenta en el panorama del cine de terror actual.

The lighthouse Robert Eggers

Rodada en blanco y negro, en formato 4/3 y ambientada en una inhóspita isla del Atlántico norte a finales del siglo XIX, The Lighthouse parece una película sacada de otro tiempo. Sus personajes histriónicos y verborreicos, sus diálogos, la utilización de los sonidos, los ruidos y los silencios y la intensidad de su crescendo dramático la convierten en una experiencia asfixiante y absorbente para el espectador. Ganadora del Premio Fipresci a la mejor ópera prima o segunda película presentada en las secciones paralelas del festival.

2. PARASITE de Bong Joon-ho

La ganadora de la Palma de Oro por unanimidad del jurado oficial era también la favorita para gran parte de la prensa que la vio en el Festival. El director de Memories of Murder, The Host o Snowpiercer confirma su talento con esta irresistible combinación de géneros cinematográficos en la que se mezclan el cine social, el terror, el thriller y la comedia.

Parasite Bong Joon-ho

En su arranque recuerda a Un asunto de familia de Kore-eda, por momentos puede traer a la memoria el Burning de Lee Chang-dong por su reflejo de las clases sociales en Corea, pero pasado por la mirada precisa de Bong Joon-ho, con su ingenio y su dominio narrativo se convierte en un film original, fresco y con mucha pegada.

3. ONCE UPON A TIME IN HOLLYWOOD de Quentin Tarantino

La vuelta de Tarantino a Cannes 25 años después de haberse llevado la Palma de Oro por Pulp Fiction fue uno de los acontecimientos de la edición. En esta ocasión, el más cinéfago de los directores de Hollywood presentó este emotivo homenaje al Hollywood más liberal de finales de los sesenta, a sus actores y a la ciudad de Los Ángeles.

Once upon a time in Hollywood Quentin Tarantino Brad Pitt Leonardo DiCaprio

Protagonizada por Leonardo DiCaprio, Brad Pitt y Margot Robbie y con un Tarantino más sobrio de lo que en él es habitual, sin recurrir a giros argumentales, saltos temporales o desdoblamientos narrativos, es una mirada nostálgica a ese Hollywood que no volverá y un homenaje al cine (esta vez la culpa de todo lo malo recae en la televisión) y una reivindicación del arte y su capacidad para hacernos escapar de la realidad.

4. I LOST MY BODY de Jérémy Clapin

La ganadora del Gran Premio Nespresso de la Semana de la Crítica es la ópera primera del diseñador gráfico e ilustrador galo Jérémy Clapin en la que adapta la novela Happy Hands de Guillaume Laurant (coautor del guión de Amélie). Un film de animación 2D que consigue unir a base de sensibilidad y emoción una vertiente fantástica, surrealista y casi de acción, protagonizada por una mano amputada, con otra llena de melancolía y romanticismo, la de un joven de origen marroquí que ha sufrido demasiadas pérdidas a lo largo de su corta vida.

I lost my body Jérémy Clapin

Clapin construye un puzzle de secuencias que transcurren en distintos tiempos y lugares, con distintos tonos, ritmos y géneros cinematográficos, pero consigue que el resultado confluya de forma coherente y consistente en un film lleno de emoción.

5. IT MUST BE HEAVEN de Elia Suleiman

El director de Intervención Divina y The Time That Remains se llevó la Mención Especial del Jurado y el Premio Fipresci de la crítica internacional con esta aguda e ingeniosa comedia sobre las andanzas de un director en busca financiación para una película sobre el conflicto palestino-israelí en Nazaret, París y Nueva York.

It must be heaven Elia Suleiman

Estructurada como una sucesión de sketches cuyo nexo de unión es la presencia del propio Suleiman interpretando a su indolente protagonista, cruce de Jacques Tati pasivo y de Buster Keaton desganado, más allá de su aparente ligereza y su minimalismo formal, ofrece una mirada ácida a la situación de su país en particular y del mundo en general.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ús de cookies

Aquest lloc web utilitza cookies per tal d'oferir la millor experiència d'usuari. Si continues navegant estàs donant el teu consentiment a l'acceptació de les mencionades cookies i de la nostra política política de cookies, fes click a l'enllaç per més informació.

ACEPTAR
Aviso de cookies
X