Netflix acaba de incorporar a su plataforma “Bodyguard”, la que por ahora es la serie británica más vista de este año, y que se emitió en verano en la BBC One. Olvidaos de Kevin Costner y Whitney Houston, este guardaespaldas no es un remake de la película del 92, sino un thriller político-policial ambientado en el Londres actual.

¿De què va?

El Sargento David Budd (Richard Madden) es un veterano de guerra al que el trastorno post-traumático le ha costado la estabilidad mental y la familia. Su vida transcurre entre sesiones no muy fructuosas con otros ex-soldados, el trabajo en la policía de Londres y el tratar de asumir la separación de su mujer Vicky (Sophie Rundle) y sus dos hijos, Ella (Bella Padden) y Charlie (Matthew Stagg).

Pero un día mientras viaja en tren a casa, consigue detener un ataque terrorista. Entonces, convertido en héroe, dará el salto al Cuerpo de Especialistas de Protección y le asignarán como jefe de seguridad de la controvertida Secretaria de Interior, Julia Montague (Keeley Hawes). Aunque al principio la situación entre ambos es tensa, su relación se irá volviendo cada vez más íntima, mientras a su alrededor se juega un complejo juego de intereses entre miembros del gobierno británico, la policía, el servicio secreto y el crimen organizado.

 

Bodyguard Netflix

¿Quién está detrás?

El showrunner de “Bodyguard” es el guionista, director y productor Jed Mercurio, responsable de otras series como “Line of duty“, “Critical” o “Bodies“. La primera de estas ya formaba parte del catálogo de Netflix, que al ver el gran éxito de “Bodyguard  después de su estreno en la BBC One se decidió a adquirirla para llevarla a todo su público más allá de Gran Bretaña.

También de “Line of duty” conocía ya Jed Mercurio a la co-protagonista, Keeley Hawes  quien tiene en su haber otros créditos como “Los Durrell“, “Arriba y abajo“, “The missing” o haber sido la voz de Lara Croft en varios videojuegos. El otro protagonista es de sobra conocido, después de haber encarnado al Rob Stark de “Juego de Tronos“, Richard Madden también ha sido el príncipe de “Cenicienta” o un Romeo en teatro a las órdenes de Kenneth Branagh. Ellos lideran un reparto con otros actores británicos reconocidos como Gina McKee (Notting HillExpiación), Sophie Rundle (Peaky Binders),  Vincent Franklin (Happy Valley), Stephanie Hyam (Peaky Blinders) o Paul Ready (The Terror).

 

Paridad en las altas esferas británicas

Uno de los elementos principales característicos de “Bodyguard” es como hace patente que al menos en la ficción por fin ha llegado la paridad en los órganos que mueven los hilos del poder. En el extenso grupo de personajes que forman parte de la historia hay un Primer Ministro, un jefe de seguridad, agentes de policía, soldados y secretarios. Pero sobre todo hay una controvertida Secretaria de Interior con ideas propias, una responsable de los servicios secretos, una jefe de policía, una terrorista, una esposa o una agente de artificieros. Y todas ellas tienen mucho que decir en cómo se desarrolla todo.

El otro es que Mercurio no pierde ocasión de introducir a lo largo de la trama algunas reflexiones sobre el mundo actual, la amenaza del terrorismo, la distancia entre el mundo de los ciudadanos de a pie y el de las esferas del poder, o la controversia sobre las leyes y medidas que bajo la intención de combatir el terrorismo amenazan libertades individuales.

Bodyguard Netflix

¿La recomendamos?

Sí, sin un entusiasmo muy desatado. “Bodyguard” no es una serie que recordaréis mucho tiempo pero es ideal para hacer un pequeño maratón, en menos de seis horas la tenéis vista, si os gustan los thrillers político-policiales. Los hay más creíbles que otros, pero la serie se guarda unos cuantos giros de guión que logran darle ritmo y suspenso a la trama.

El mayor “pero” que le pondría es la limitación de las capacidades actorales de Richard Madden, que en su intento de compaginar acción y profundidad psicológica, demasiado a menudo se queda facialmente exagerado pero interpretativamente corto de querer resultar intenso en sus escenas. Siendo él el protagonista, esto afecta a la serie. Por suerte está rodeado de un reparto más que solvente.

 

Lo positivo es que la primera temporada de “Bodyguard” resulta una trama completa, dejándonos en seis capítulos una historia que tiene entidad, principio y final por sí misma. Independientemente de si el éxito de esta hace que se produzcan más entregas, lo que se explica tiene una conclusión propia.

En resumen pues, un producto de consumo rápido (aunque algunos lamentan que no se haya respetado en Netflix la pauta de entregas semanales concebida por Mercurio y que le restan efectismo a los cliffhangers), con la dosis justa de acción, romance , conspiraciones políticas, terrorismo, polémicas sociales y corrupción.

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