Goya, lo sublime terrible | La Finestra Digital
Goya, lo sublime terrible
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La gran paradoja de la corriente ilustrada de comienzo del siglo XIX fue que la búsqueda del conocimiento y la huida hacia la luz de tiempos oscuros generó el nacimiento de los grandes monstruos de la razón. Poe, Shelley y Goya, contemporáneos en el tiempo, que no en el espacio, crearon los grandes monstruos del ID, como diría muchos siglos más adelante el desdichado Doctor Morbius en el prohibido planeta Altaïr.

Goya, protagonista de la obra gráfica “Lo sublime terrible” que nos ocupa, atormentado tras ganarse a golpe de pincel la admiración y la adulación de toda la grandeza de España y Europa, está absolutamente fuera de sí. Enfermo, con la sordera condenándolo a un aislamiento peor al que le empujaba su insatisfacción creativa: harto de retratar a los petulantes reyes europeos, sus amantes y sus aduladores, angustiado por la guerra y deprimido por la falsa restauración de un rey absolutista e ignorante, se refugia fuera de la corte para recuperar la salud y la cordura. Buscando la luz…

Como no podía ser de otra manera viniendo de un guionista nominado al premio Eisner por otra novela gráfica dedicada a otro personaje artístico, Antoni Gaudí, El Torres nos mueve durante toda la trama por los atormentados pensamientos de un personaje que se ve enfrentado a sus temores más irracionales debido a su enfermedad y a su insatisfacción creativa que nace de la necesidad de cumplir los deseos de sus mecenas. Con cada santo que pinta, con cada noble que retrata, Goya percibe que mueren su arte y su autoestima. Y se hunde más y más dentro de los temores culturales y religiosos que siglos de ignorancia y represión habían echado encima de la raza humana para controlarla dentro de una irremediable fatalidad.

Goya lo sublime terrible

Representar gráficamente esta angustia, la oscuridad de los días del pintor y la oposición a la luz de la obra y la figura de Goya, es todo un reto artístico que enfrenta Fran Galán con un éxito total. En “Goya, lo sublime terrible“, la dinámica del relato, tenso y obsesivo con momentos fluctuantes entre la oscura miseria de los demonios internos de Goya y los momentos de luz y lujo, recuerdos de su época de éxito como pintor de la corte, tienen un reflejo espectacular gracias a un dibujante minucioso que ha hecho una tarea impresionante para transmitir la obra de un gran maestro de la pintura dentro de una novela gráfica.

El diálogo que se establece entre la historia y el grafismo de la novela, ayuda en todo momento a mantener la tensión y la atención sobre la lectura. Pasar de página supone un esfuerzo cuando estamos en las partes tensas del argumento, porque el dibujo tiene la fuerza del hipnotismo de los cuadros oscuros de Goya. Y los momentos de luz transmiten una calma y grandeza que retiene al lector y le hace contener el aliento al avanzar la lectura, porque todo el argumento respira una fatalidad inevitable.

Imperdible, “Goya, lo sublime terrible” debe disfrutarse y disfrutarse muchas veces. La riqueza de matices y sensaciones merece una relectura tras otra, para huir de la tiranía de los monstruos del ID.



Editorial: Dibbuks
Dibujante: Fran Galán
Guionista: El Torres
Páginas: 112
Formato: Color, cartoné, 19,5 x 27,5 cm
Precio: 25€


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