El D’A Film Festival continua ofreciendo a los espectadores buenas propuestas para disfrutar de talentosas películas de la cinematografía mundial. A continuación, comentamos una de las más interesantes vistas hasta la fecha. Un film que muestra una Nueva York alejada de las bellas postales, de su cara más atractiva, para adentrarse en una realidad crítica.

Nadie nos mira

Nico es un actor treintañero de Argentina, conocido por una telenovela de éxito. La crisis que le genera una relación tóxica con Martín, el productor de la serie, le lleva a marcharse a Nueva York para buscar nuevas metas profesionales. Pero el sueño americano no le será nada fácil: mientras intenta encontrar algún papel, se gana la vida cuidando el bebé de su amiga Andrea. Nadie nos mira es la tercera película de la directora y guionista Julia Solomonoff. Residente en los últimos años en la Gran Manzana, el nuevo trabajo de la realizadora argentina se basa en parte en sus propias experiencias cuando llegó por primera vez a esta ciudad e hizo todo tipo de trabajos para sobrevivir.

Nadie nos mira

En el cine reciente encontramos muchas películas sobre qué supone emigrar y enfrentarse a una cultura diferente a la de tus orígenes y empezar una nueva vida. Sin ir más lejos, hace unos meses se estrenaba Most Beautiful Island, la fantástica ópera prima de Ana Asensio, sobre una española sin papeles en Nueva York cuya precaria situación económica le lleva a aceptar todo tipo de trabajos. Nadie nos mira no parte de una premisa tan problemática para su protagonista, ya que Nico no vive ninguna situación especialmente crítica a lo largo de la historia, no se encuentra sólo en la ciudad y tiene diversas ocupaciones.  En ese sentido, este film no trata tanto sobre la inmigración como del desarraigo, de la sensación de exclusión, de no encontrar tu lugar en un contexto muy poco familiar. Así, a diferencia de otras cintas de temática similar, la historia de Nadie nos mira, escrita por Solomonoff conjuntamente con la guionista Christina Lazaridi, plantea un conflicto interior, no exterior: la angustia existencial de su desubicado protagonista.

Nico es interpretado con notable credibilidad por el actor argentino Guillermo Pfening, ganador del premio al mejor actor en el Festival de Tribeca de 2017. Pfening transmite con verosimilitud las angustias y contradicciones de un personaje que se pasa los días actuando, escondiendo sus expectativas frustradas y negando su precaria situación, hasta la resolución de su trama íntima, en un arco de transformación muy bien elaborado. En la realización, Solomonoff se aleja premeditadamente de los bellos planos generales típicos de Nueva York; en su lugar, hay una profusión de planos medios que enmarcan perfectamente la visión de la cineasta para esta historia. La película también cuenta con una excelente dirección de fotografía de Lucio Bonelli, quien ya trabajó en el anterior film de Solomonoff.

Nadie nos mira

Producida por Miss Wasabi, la compañía de Isabel Coixet, que también ha estado recientemente en la producción de Les distàncies, otra notable película sobre la desorientación en la treintena, el estreno de Nadie nos mira está previsto en nuestras salas para dentro de pocas semanas. Su visionado es muy recomendable ya que explica una historia actual, cercana y abierta al diálogo, de forma inteligente y sutil.

Puntuación: 8

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ús de cookies

Aquest lloc web utilitza cookies per tal d'oferir la millor experiència d'usuari. Si continues navegant estàs donant el teu consentiment a l'acceptació de les mencionades cookies i de la nostra política política de cookies, fes click a l'enllaç per més informació.

ACEPTAR
Aviso de cookies