Uno de los intereses del Festival Internacional de Cine de Barcelona – Sant Jordi es la proyección de películas que traten personajes o episodios históricos remarcables. En esta primera edición, ha focalizado bastante su atención en hechos ocurridos durante la Segunda Guerra Mundial. Sólo en la Sección Oficial de este año tenemos La casa de la esperanza, Nagasaki: recuerdos de mi hijo o Su mejor historia. Hoy nos centramos en Churchill, film que narra los días previos al Desembarco de Normandía desde la perspectiva del célebre político británico. Se trata de la premiere mundial de una película que tiene previsto su llegada a la cartelera en verano.

Churchill

Churchill

La figura de Winston Churchill ha sido representada en diversas ocasiones en la gran pantalla y desde diversos puntos de vista. En esta ocasión, la película se centra en su figura durante los días previos al Desembarco de Normandía, la operación militar de la Segunda Guerra Mundial que supuso un vuelco en la correlación de fuerzas de las potencias implicadas. El film, dirigido por el interesante director australiano Jonathan Teplitzky, relata las dudas del Primer Ministro ante el éxito de esta operación y sus desencuentros con los generales norteamericanos Eisenhower y Montgomery.

De esta manera, Churchill no se convierte en un biopic al uso, ni una hagiografía sin sentido crítico, como tantas veces hemos visto en el cine en films sobre dirigentes políticos. La exploración, en un contexto muy delicado, de una historia mínima de la vida de Churchill sirve perfectamente para retratar a este ser humano, su temperamento, sus virtudes y debilidades y su problemática relación con los demás, especialmente con su mujer, Clementine.

Brian Cox es el encargado de interpretar a Churchill y el experimentado actor escocés, que recientemente pudimos ver en la interesante La autopsia de Jane Doe, ofrece una actuación memorable. Miranda Richardson, como Clementine, y el resto del casting también destacan poderosamente, especialmente en los momentos de diálogo. Pero lo que más destaca del film es su fantástico guión, obra de la historiadora y escritora Alex von Tunzelmann, que muestra con maestría las dudas de Churchill ante el éxito de la operación militar y, sobretodo, el trauma que le dejó en el recuerdo la Primera Guerra Mundial, en la que participó directamente.

Algunas de las últimas películas de Teplitzky ya hablaban de las heridas del pasado: en Burning Man (2011), un hombre quedaba marcado por una terrible tragedia familiar, y Un largo viaje (The Railway Man, 2013) retraba una durísima vivencia de la Segunda Guerra Mundial. Churchill nos enseña que tenemos que afrontar el pasado doloroso para que no nos condicione nuestro presente. Una gran película.

Nota: 9

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