Furiosa Escandinavia
7.5Nota Final

El pasado 13 de diciembre se le otorgó el Premio Lope de Vega a la pieza Furiosa Escandinavia de Antonio Rojano. Este reconocimiento, concedido sólo a tres mujeres desde 1932, podría haber finalizado en el acto dejando la obra en un cajón a la espera de poder representarse. Por fortuna, la nueva directora del Teatro Español quiso ofrecer la Sala Margarita Xirgu y el apoyo económico de su institución con el fin de presentar esta pieza dignamente. Esta apuesta tan necesaria de Carme Portaceli influye directamente en la calidad de nuestro teatro contemporáneo apoyando las voces más jóvenes desde lo público.

Es emocionante asistir al estreno de un texto galardonado con uno de los premios más reconocidos por esta profesión. La ilusión se podía oler tanto en platea como en el escenario. La obra en la que más se expone Rojano, tal y cómo afirmó el autor, estaba a punto de nacer:

“Erika conoce a Balzacman en Internet y establece con él una relación marcada por la ausencia y la extrañeza. La mujer acaba de ser abandonada por T. y el amor perdido se ha transformado en un hondo abismo del que no es capaz de salir. Con la ayuda del joven misterioso, un apasionado de la literatura francesa que se esconde tras un sombrero de cowboy, Erika emprenderá una huida hacia adelante enfocada en el olvido. Pero allí donde la mujer decide borrar el agrio pasado, luchando contra su memoria, Balzacman se aferra al recuerdo lanzándose a un demente viaje en busca de T., aquél que fue el amor de Erika y que ya sólo es la inicial de un nombre o, quizás, de un lugar.”

Un texto de enorme peso lírico aterriza señalando a los recuerdos. A aquellos que deseamos olvidar pero no sabemos cómo o a aquellos que están a punto de borrarse y tratamos de hacer equilibrios para que no desaparezcan. Rojano construye esta realidad convertida en mapa de carreteras en una obra que mezcla un estilo dramático y propio del relato. El autor tiende a alejarse de la construcción teatral con unos parlamentos que no atribuye a ninguno de sus personajes o con párrafos descriptivos (que podrían identificarse como acotaciones –aunque no los considero así-) totalmente necesarios para la construcción de esta atmósfera fría y furiosa de su particular Escandinavia.

La dirección opta por dar presencia a la poesía del texto desde los actores y mediante proyecciones y propone una puesta en escena más cotidiana en la que los espacios sean retratados al milímetro. Desde mi punto de vista, la escenografía no está en sintonía con las palabras de Rojano y no consigue que se alce su lírica. Sin embargo, si alcanza el humor dentro de una historia tormentosa.

Por otro lado, el cuarteto de actores defiende cabalmente la función escudados por Víctor Velasco. Sandra Arpa, Francesco Carril, Irene Ruiz y David Fernández “Fabu” crean unos personajes verdaderos mediante un trabajo emotivo con intermitencias esperpénticas llevados, tal vez, por las referencias valleinclanescas del director.

Furiosa Escandinavia estará en la sala pequeña del Teatro Español hasta el 16 de abril ofreciendo este canto íntimo en el que se encuentran autopistas en el otro.



Teatro: Teatro Español
Web teatro
Autor del texto: Antonio Rojano
Dirección: Víctor Velasco
Intérpretes: Sandra Arpa, Irene Ruiz, David Fernández 'Fabu' y Francesco Carril


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