Cazafantasmas
6.5Nota Final
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7.0

Si hay un concepto dominante en el cine de Hollywood del siglo XXI éste es el de franquicia, la explotación serial de una marca exitosa. A parte de secuelas, precuelas y remakes, en los últimos años se ha puesto de moda el concepto de reboot, el relanzamiento de una saga. En los últimos años tenemos numerosos reinicios, como Star Trek (2009), El origen del planeta de los simios (2014), Jurassic World (2015), Star Wars: El despertar de la fuerza (2015) o Jason Bourne (2016), por citar algunos ejemplos, de calidad desigual. Ahora nos llega Cazafantasmas, el ingenioso y divertido reboot de la comedia más exitosa de los años 80. Aquí tenéis las claves de por qué deberíais verla:

1.- El mejor equipo posible

Dirigida por Ivan Reitman y protagonizada por Bill Murray, Dan Aykroyd y Harold Ramis, Los cazafantasmas se estrenó en 1984 y rápidamente se convirtió en una película de culto. Cinco años más tarde llegó Los cazafantasmas 2. Desde entonces se habló de hacer una tercera parte, que nunca llegó a concretarse y se descartó definitivamente tras la muerte en 2014 de Ramis. Entonces se apostó por la moda de los reboots y la secuela se transformó en reinicio. El elegido para dirigir la película fue Paul Feig, director y guionista de cine y televisión. La trayectoria cinematográfica de Feig encaja perfectamente con la nueva dirección que se pretendía dar al universo del film primitivo, con parodias como La boda de mi mejor amiga (2011), Cuerpos especiales (2013) y Espías (2015). Feig decidió que sus protagonistas serían mujeres y que tendrían una personalidad diferente respecto al equipo masculino original, consiguiendo así distanciarse del factor nostálgico. El nuevo equipo está formado por Kristen Wiig, Melissa McCarthy, Kate McKinnon y Leslie Jones, todas ellas expertas en el mundo de la comedia ya que provienen o han trabajado en el veterano Saturday Night Live.

2.- Una vieja historia, pero diferente

Se alzaron muchas voces críticas, en ese patio de escuela que es Internet, contra la elección de cuatro mujeres para protagonizar la revisión de Los cazafantasmas, como si unos personajes femeninos no pudieran coger las riendas de un producto tradicionalmente asociado a la masculinidad. Lo esencial no depende del género, sino de la narrativa. La premisa básica sigue siendo la misma: personajes divertidos luchando contra lo paranormal. Y la historia es muy parecida a la primera: ante una epidemia de apariciones espectrales en Nueva York, tres científicas despedidas del mundo académico por sus excéntricas investigaciones paranormales deciden fundar una empresa de cazafantasmas. El espíritu de la cinta original, a medio camino entre la fantasía y la comedia, está perfectamente replicado aquí. Asimismo, todos los elementos que conformaban el imaginario de Los cazafantasmas salen a jugar nuevamente. Pero, además, la actual película le da un nuevo aire a la historia, introduciendo nuevos giros y personajes interesantes, como el villano de la función (Neil Casey) o el secretario (Chris Hemsworth) que contribuye a la subversión de los roles tradicionales, el subtexto del film.

Cazafantasmas

3.- Referencias y cameos

Cazafantasmas no sólo incluye decenas de referencias a la película de 1984, sino también alude, con bastante gracia en la mayoría de las ocasiones, a otros films de la época y también a diferentes elementos de la cultura ochentera. También destacan los divertidos cameos de los antiguos protagonistas. Están casi todos ellos (Murray, Aykroid, Hudson, Weaver), un busto en homenaje a Ramis y también Slimer, bien insertados en la trama y aportando un toque nuevo. Especial mención merece el cameo del gran Bill Murray, autoparódico, como de costumbre.

4.- El humor

Y acabamos con lo más importante: ésta es una película ingeniosa y divertida. El cuarteto protagonista brilla con eficacia en el apartado cómico, desplegando una ágil batería de gags escena tras escena: Wiig y McCarthy están más sobrias pero igual de graciosas que en sus anteriores películas, Jones se beneficia de tener el personaje más desarrollado respecto al del film original, y McKinnon es la auténtica revelación, descacharrante con su excéntrica y alocada Holtzman. Cazafantasmas sabe reírse de las propias críticas de los haters de Internet e incluye chistes que aluden a los comentarios machistas. Aunque al tratarse de una película para todos los públicos predomina el humor inocente, blanco, bien integrado en la trama, especialmente durante la primera hora. Tras la formación del grupo, la historia se preocupa más por desarrollar la trama de la amenaza fantasma que por los gags y baja su ritmo. Sin embargo, el trabajo de las cuatro actrices consigue mantener el humor a buen nivel hasta el final.

La película consigue aportar una nueva y desenfadada visión de Los cazafantasmas. Y es que la nostalgia puede cegarnos en ocasiones: al contrario de lo que algunos anunciaban, Cazafantasmas no es un innecesario remake sino un buen entretenimiento con personalidad propia. El inicio de una nueva saga, como anuncia la escena post-créditos. Y el negocio de la eliminación paranormal no podría estar en mejores manos.

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