Nacidos para bailar
7.5Nota Final

En el teatro Tívoli de Barcelona Los Vivancos presentan «Nacidos para bailar» un completo espectáculo lleno de luz y de sombras

Los hermanos Vivancos han despertado la ilusión de un público entregado a ver algo particular. Música metal y sinfónica, humor, artes marciales, coreografías corales, acrobacias… y es que el talento innegable de estos artistas va más allá de los parámetros establecidos para el zapateao. Ellos, como nadie, son capaces de dotar de un sello particular su arte, traspasando fronteras y convencionalismos establecidos. Pero uno sale con el corazón dividido. Con la sensación de haber visto algo único pero también de haber asistido a un conjunto de despropósitos estéticos. Un espectáculo que rebosa una calidad artística incuestionable pero con una puesta en escena que desvirtúa el resultado final.

El espectáculo está concebido con una serie de coreografías corales donde el zapateao comparte espacio con una música atronadora. De entre todos los excesos, dos deslucen un espectáculo que no deja a nadie indiferente. Por un lado, unas sobrantes ínfulas toreras que proyectan una carga de testosterona innecesaria para reclamar los aplausos del público. Por otro, la cantidad de decibelios que emiten unas versiones (mejorables según mi gusto) de la Orquesta Sinfónica de Budapest sintetizadas en un exceso de ruido que desvirtúa el objetivo danzante e impide escuchar el repique de las botas contra el suelo. Es por ello que hay que esperar a los números individuales para dejarse sorprender y disfrutar de lo que estos artistas, en mayúsculas, son capaces de ofrecer. Aquí sí, el talento y la magia, despojada de excesos, permite captar y traspasar esta vuelta de tornillo y aquellos matices que hacen de los Vivancos una etiqueta única y original. Pero los Vivancos ofrecen un espectáculo musical donde son capaces de demostrar un amplio abanico de habilidades. Y en este sentido, se echa en falta una mayor proyección de sus dotes instrumentales. Sin duda, uno de los mejores momentos de la noche aparece con un número de extrema complejidad de ejecución detrás de un violonchelo eléctrico.

Nacidos para bailar se convierte, en la práctica, en un conjunto de sketches sobre música, baile y coreografías imposibles de fusión-flamenco donde la iluminación se convierte en el detalle técnico más destacable. Un trabajado y original juego de luces que deslumbra a los espectadores y que, incluso, es capaz de crear unos efectos visuales y poéticos sobrecogedores. Un espectáculo coral y diferente, que entretiene y que deja en el ambiente un aroma a testosterona talentosa. Nacidos para bailar, sí. Pero no para escoger la música, ni un hilo argumental, ni para crear una puesta en escena más sobria que destacaría, sin lugar a dudas, unas virtudes y un talento incuestionables. Un espectáculo, en definitiva, al que cierta cohesión escénica vestiría de elegancia el potencial artístico de un adolescente descontrolado.



Teatro: Teatro Tívoli
Web teatro
Intérpretes: Los Vivancos


Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ús de cookies

Aquest lloc web utilitza cookies per tal d'oferir la millor experiència d'usuari. Si continues navegant estàs donant el teu consentiment a l'acceptació de les mencionades cookies i de la nostra política política de cookies, fes click a l'enllaç per més informació.

ACEPTAR
Aviso de cookies