Hamlet
8.5Nota Final

“La distancia entre aquello que creemos que debería ser la Humanidad y aquello que realmente es se hace cada día más insoportable y dolorosa”. Así empieza el programa de mano del Hamlet más joven de los últimos años en el Teatre Lliure. El tándem Carrió/López vuelve a escena con una propuesta que ha agotado todas las localidades antes de estrenarse.

El director Pau Carrió vuelve al Teatre Lliure con otro Shakespeare, después de su adaptación de Enrique V en la última temporada. No es un texto cualquiera. Atreverse con Hamlet es toda una declaración de intenciones. En un momento social donde la individualidad parece ocupar el espacio social, Carrió nos presenta un Hamlet desde el asco, desde la duda individual pero hacia lo que sucede allí fuera, con un lenguaje (quizás demasiado) accesible, que pierde poesía y gana discurso, en cierto modo. Un Hamlet joven y fresco que llega.

Debo decir que este Hamlet encabezado por Pol López se advierte como una especie de monólogo discontinuo donde participan otros personajes. Talmente como si nos pudiéramos posicionar dentro de la cabeza del personaje protagonista y seguir el hilo conductor de sus últimos días. Pol López se presenta como un Hamlet precioso, con la duda y el asco ocupándolo hasta la última fibra, bien matizado y emocionante. Una muy interesante Maria Rodríguez en el papel de Ofelia, Xicu Masó preciso en su Polonio, Eduard Farelo contundente en su Claudio, Rosa Renom quizás demasiado frágil como Gertrudis y un tándem interesante pero desequilibrado como Rosencrantz i Guildernstern, con Pau Vinyals que pisa más fuerte que Marc Rius en sus personajes, completan el reparto.

Un trabajo dramatúrgico con acierto que, aunque pierde peso en la escena del enterrador, se recupera inmediatamente hasta el último momento donde también decae con una propuesta final que de algún modo pierde veracidad y precisión.

La frialdad escenográfica, limpia, extremadamente pulcra, recuerda algunos montajes operísticos wagnerianos de Lepage o teatrales de Patrice Chéreau. Firmada por Sebastià Brosa i el mismo Carrió crea una expectativa interpretativa que se ve resuelta en esencia por Pol López en escena.

Cabe mencionar que la iluminación a cargo de Raimon Rius es preciosísima. Un iluminador que a cada trabajo que realiza se prevé como mejor pintor de la escena: sabe escuchar lo que necesita el espacio y el tempo escénico y lo hace luz. Un espacio sonoro muy acertado para jugar las transiciones de este joven Hamlet y un vestuario correcto donde destaca la propuesta de caracterización del espectro del padre de Hamlet.

Sin duda Hamlet es un texto tan emocionante que vibra por sí solo y Pol López es actualmente un vehículo muy certero para bajarlo a la tierra. Un trabajo muy interesante con una puesta en escena realmente bella, sólo con algunas irregularidades en algunas interpretaciones y un final que decae un poco. Una propuesta que merece ser vista. Nuevas generaciones jugando fuerte.



Teatro: Teatre Lliure
Web teatro
Autor del texto: William Shakespeare
Dirección: Pau Carrió
Intérpretes: Eduard Farelo, Pol López, Xicu Masó, Rosa Renom, Marc Rius, Maria Rodríguez y Pau Vinyals


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