Hoy ha sido un día de contrastes. Comenzar el día con “Baskin”, un filme con mucha víscera, para continuar con los batacazos de “SPL 2. A Time for Consequences” y luego las decepciones de “Knock knock” de Eli Roth y “The face of an angel” de Michael Winterbottom.

Baskin

Baskin

Sí, hoy hemos empezado el día con una película típica de Sitges: de mucha sangre y viscera. De aquellas que te hacen pensar que quizá no ha sido una buena idea desayunar antes de entrar en la sala.

Una unidad de policía se adentra en un edificio abandonado, donde encontrará una misa negra practicada por un oscuro culto de tintes lovecraftianos. Esto es sólo el principio de un largo viaje al terror. Basada en el cortometraje homónimo, uno de los trabajos más impactantes de los últimos años, convertido en un tour de force aún más aterrador y visceral.

La cinta comienza engañando con sus personajes hablando distendidamente del Barça y elogiando las bondades del pueblo catalán (sí, catalán, catalán). Poco a poco el director turco, Can Evrenol desarrolla un ejercicio de terror atmosférico, en un trayecto que culmina en un memorable descenso a los infiernos donde todo se pone marrano, sangrante y con más vísceras que una casqueria. Todo esto con un malo con una inquietante semejanza con Carmen de Mairena.

SPL 2: A Time for Consequences

SPL 2: A Time for Consequences

Otro cine típico de Sitges es el de chinos que se dan muchos golpetazos. Antes del pase el Auditorio del Hotel Melià ha sido el escenario de la entrega del Premio María Honorífica a Simon Yam, en reconocimiento a su productiva carrera -protagonista de más de 200 películas y uno de los protagonistas de “SPL 2: A Time for Consequences”

Hace diez años, Wilson Yip (“Ip Man”, “Dragon Tiger Gate”) dirigía un vibrante filme de artes marciales, “SPL: Killzone” (Duelo de dragones). En realidad, “SPL 2. A Time for Consequences” no tiene nada que ver, argumentalmente, con esta primera película. Es una especie de secuela pero en realidad no lo es porque ni los protagonistas de delante ni los de detrás de la cámara son los mismos.

Infiltrado en una organización criminal, el agente hongkonés Kit es descubierto y encerrado en una prisión tailandesa bajo una identidad y un delito falso. Su única escapatoria pasa por convencer Chai, uno de los oficiales, un hombre sumido en su propia lucha contra la leucemia de su hija.

Lo cierto es que hay batacazos a raudales, y policías, y mafiosos, y una niña muy mona. Lo que deja con la boca abierta son las escenas de lucha realmente espectaculares en un film donde la adrenalina está por las nubes todo el tiempo.

Knock knock

Knock knock

Toc toc… Si llaman a la puerta, no deberías abrir. Y si las dos jovencitas (Ana de Armas y Lorenza Izzo) que has invitado a entrar ofrecen para meterse en la cama contigo, no deberías ceder. Evan (Keanu Reeves) incumple estas dos premisas, así que su vida de perfecto padre de familia estará a punto de convertirse en una pesadilla cuando dos desconocidas decidan someterlo a un violento juego.

Cuando llega un film con el sello oscuro y macabro de Eli Roth esperas algo, pues eso, oscuro y macabro pero en los últimos films, Roth ya no es lo que era. Ya nos decepcionó con “The green inferno” aquella promesa de orgía caníbal que se desarrolló a medio gas y ahora nos trae un film que podría emitirse un sábado tarde en Antena 3 o Telecinco y no desentonaría con un telefilme cualquiera.

“Knock Knock” es un película sosainas, previsible, llena de tópicos sexistas (en ambos sentidos), sin gracia cuando se supone que debería hacerla, sin inquietar tampoco cuando toca y demasiado moralista. Nos lo podíamos esperar pero no de Eli Roth.

The Face of an Angel

The Face of an Angel

Sabe mal decirlo pero este filme de Winterbottom ha sido la cosa más aburrida que he visto hasta ahora en Sitges.

En 2007, el mundo quedó conmocionado por el asesinato de Meredith Kercher. Michael Winterbottom se acerca al caso a través de un cineasta al que encargan hacer una película que explote el filón de la tragedia, pero que entrará en crisis cuando se sumerja en las complejidades y las contradicciones en torno al hecho.

Protagonizada por Cara Delevingne, Kate Beckinsale y Daniel Brühl,  “The face of an angel” es un telefilme pretencioso al querer convertirse en una “fascinante” reflexión sobre la creación y la responsabilidad moral del arte. Repetitivo de conceptos, de imágenes y de escenas acaba siendo tedioso y bastante aburrido.

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