Regresión
6Nota Final
Puntuación de los lectores: (0 Votos)
0.0

Llega el último film de Alejandro Amenábar, un thriller psicológico poco eficaz sobre el satanismo y la influencia de la regresión.

Una ola de casos, supuestamente provocada por prácticas satánicas, atemorizó a la población de los Estados Unidos las décadas de los 80 y 90. Alejandro Amenábar se basa en estos hechos para ofrecernos un producto regular. Ethan Hawke encarna el personaje de un detective que investiga el caso de un padre que admite que ha cometido abusos sexuales a su hija pero no tiene ningún recuerdo. El relato establece una dicotomía difuminada, a propósito, donde realidad e imaginación mantienen un combate poco interesante. Esta dualidad llega con poca fuerza, sin una tensión adecuada. Desde el patio de butacas se echan de menos elementos que hagan relevante la supuesta perversión que provoca esta investigación. Los escalofríos de los espectadores aparecen más por una inadecuada utilización del aire acondicionado en la sala que no por la pericia de una dirección a la que le falta un toque de distinción.

Las posibles actuaciones de sectas satánicas provocan perplejidad y tienen con el corazón en un puño la sociedad americana. El juego que la iglesia propone a la comunidad a menudo entra en conflicto con la culpabilidad. Y en este juego donde la culpa y la persuasión se entrelazan, la manipulación e, incluso, la perversión ponen sobre la mesa unas fichas macabras. La deshumanización y los meneos psicológicos colocan entre la espada y la pared a los más frágiles. Y desconciertan las fuerzas del orden. La regresión como método provoca controversia. La ciencia y los fenómenos paranormales colisionan. Y de este choque sale el conflicto.

Ethan Hawke a Regresión d'Alejandro Amenábar

A pesar de la corrección global, a “Regresión” le falta personalidad. La historia transcurre de manera correcta, sin ningún rasgo significativo. Quizás, además de un ritmo narrativo un tanto monótono, la parte más pobre tenga que ver con unos efectos especiales poco efectistas que no consiguen, en ningún momento, meternos el miedo o la angustia en el cuerpo. Básicamente, el filme no acaba de encontrar un tono dramático adecuado. La tensión que debería hacer circular al thriller se ausenta. Y sólo un angustiado Ethan Hawke logra vestirnos con elementos que nos permiten entender el sufrimiento y la ansiedad por donde se supone que tenemos que navegar.

El hilo argumental avanza fiel por un camino sin demasiados tropiezos y con un punto de giro que nos da una chispa de sorpresa. Todo ello, escaso por lo que se espera de un thriller donde la figura de Satanás queda deslucida. Las interpretaciones de Ethan Hawke, David Thewlis y Emma Watson salvan un filme que ni nos pone los pelos de punta ni nos provoca ascos. En definitiva, nos encontramos ante un thriller que pasa, sin pena ni gloria, por un camino donde la sangre, el miedo, la inquietud y los rituales satánicos dejan huellas poco profundas.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ús de cookies

Aquest lloc web utilitza cookies per tal d'oferir la millor experiència d'usuari. Si continues navegant estàs donant el teu consentiment a l'acceptació de les mencionades cookies i de la nostra política política de cookies, fes click a l'enllaç per més informació.

ACEPTAR
Aviso de cookies