Vengadores: La era de Ultrón
6Nota Final

Los Vengadores, tras su última misión, deciden tomarse un descanso creando a Ultrón: una inteligencia artificial que confían en que será la salvación definitiva de la Tierra. Pero lo que tenía que ser una utopía acaba convirtiéndose en su peor error.

Después de la sobrevalorada primera parte de la saga Vengadores, y posicionándose como la número once del Marvel Cinematic Universe tras la también sobrevalorada “Guardianes de la galaxia”, llega uno de los más que esperados eventos cinematográficos del año: el tráiler de todo lo que nos tiene preparado Marvel para el próximo quinquenio.

Y es que “Vengadores: la era de Ultrón” no es más que una película de transición: se cuenta lo que ya ha pasado en anteriores películas y se van presentando pequeños avances de lo que ya ha sido anunciado. Los únicos misterios y tramas realmente interesantes no resultan atractivos, pues el espectador acude con demasiadas cosas sabidas de los trailers. Y al final, el sabor que queda es que han pasado mil cosas (algunas interesantes y otras prescindibles) para simplemente explicar que empieza la tercera fase del Marvel Cinematic Universe (porque, realmente, ¿a quién le importa “Ant-man”?).

Es duro decir todo lo malo que tiene una película en la que se habían depositado tantas expectativas, pero es más duro llegar a los créditos yque aparezca el nombre de Joss Whedon: un hombre que se merece un Comedy Central Roast con los espectadores como roasters. Y es que él es el problema principal de esta desorganizada película. Se podría hacer una lista a modo de resumen de todo lo que ha hecho mal el escritor y director: casi diez tramas para unos 141 minutos de metraje, personajes mal construidos, un villano que ni pincha ni corta, personajes femeninos rebajados a chicas Bond, y un intento por llamar la atención con las futuras películas cuando no se consigue mantener el interés en la presente.

Vengadores: La era de Ultrón

El film podría tener muchos títulos, pero precisamente “La era de Ultrón” no sería el más adecuado (“El fin de semana de Ultrón”, quizás). Al menos no tanto como lo podría ser “¿Quién engañó a James Spader?”. Ni siquiera su talento puede levantar un personaje tan mal concebido y tan desaprovechado, que en sus mejores momentos nos hace imaginar lo que podría haber sido, y en los peores nos recuerda a “Transcendence”, por el mal uso de la inteligencia artificial. Sin necesidad de ser un experto en la materia, se puede llegar a la conclusión de que un ser robótico tan poderoso podría hacer mucho más de lo que se le permite en el guión de Whedon.

Pero el villano no es el único damnificado por el director en esta entrega. El resto del equipo se convierte casi en un conjunto de parodias de sí mismos que solo evolucionan repentinamente para soltar algún chiste, como si todos fueran Spider-Man. Y esto último, además, entorpece en ciertos momentos el ritmo de la acción. Uno incluso podría pensar que los personajes femeninos están evolucionando en el cine de superhéroes, pero por suerte tenemos a Joss Whedon para desmentirlo. Y es que la Viuda Negra solo necesita cinco minutos para contarle su historia a su nuevo amado Bruce Banner (por si acaso alguien pensaba en dedicarle una película entera, y que siguiera siendo un personaje fuerte). Pero donde realmente se luce el lápiz del escritor es en la Bruja Escarlata: una chica que parece sacada de una slasher film, que aun siendo la más poderosa del equipo, necesita ser salvada cuando lleva más de cinco minutos en pantalla.

Vengadores: La era de Ultrón

A veces desmontar una película y sacarle todo lo malo ofrece cierta satisfacción. Pero este no es el caso. Y por ello esta no es una mala crítica, sino una crítica constructiva (un poco a lo “Whiplash”, eso sí) que se sorprende no por las cosas buenas que ya nos podíamos esperar del film (que realmente las tiene), sino por las cosas malas que desequilibran el visionado. Estamos ante una película que podría haber dado mucho y que se ha quedado a medias. Y, sinceramente, esperemos que sea culpa de Joss Whedon y que con la incursión definitiva de los hermanos Russo la calidad media de Marvel vuelva a ser “Capitán América: el soldado de invierno” (que sigue siendo la mejor de la franquicia). No queremos pensar que se han adaptado a un fast food cinematográfico y que todo lo que vaya a venir nos va a dejar con ganas de más pero también con un enorme vacío mental. 2016 será un año importante para las dos mayores productoras de cine de superhéroes actuales y no tendrán más remedio que dar lo mejor a partir de entonces (porque, realmente, ¿a quién le importa “Ant-man”?).

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