Tras apenas unos meses Coldplay han vuelto de nuevo a tocar en Madrid dentro de la gira europea de presentación de su disco “Mylo Xyloto” que los llevará de Portugal a España, de Francia a Inglaterra, y a través de Italia y Suiza.

Después de actuar el pasado mes de octubre en la Plaza de Toros de Las Ventas, para la presentación mundial del álbum, esta vez el grupo inglés ha elegido el escenario del Estadio Vicente Calderón, consiguiendo agotar todo el taquillaje disponible para un recinto como el estadio colchonero (unas 50.000 localidades) en apenas unos días.

Como en octubre, ayer también la lluvia fue la gran protagonista de la víspera, amenazando el concierto. Pero los fans de Coldplay no se desanimaron y, sin miedo, desde las primeras horas de la mañana, empezaron a hacer cola en el estadio que en unos días será también escenario de la final de la Copa del Rey.

Y como una protagonista que no quiere decepcionar a sus aficionados, sobre las siete y media llegó la tormenta. Primero fue una lluvia tímida, casi imperceptible. Pero justo cuando empezaba a actuar Rita Ora – primera telonera de la noche – se convirtió en diluvio. Mientras el público desplegaba los paraguas (los que consiguieron esconderlo a la entrada) o buscaba refugio bajo las gradas, ella siguía impasible sobre el escenario bajo un improvisado tejadillo de bazar. Sin embargo Rita intenta calientar el ambiente, pero aún necesita tiempo para crecer como artista y superar las comparaciones con Rihanna.

Llega entonces el turno de Marina and The Diamonds que se presenta al público español con un vestido brillante, un pequeño corazon pegado en su moflete y un paraguas en la mano. La cantante, de origen greco-galés, acaba de publicar su segundo álbum “Electra Heart” que en el Reino Unido ha conseguido llegar al Número 1 de la Lista Oficial de Ventas en la misma semana de su lanzamiento.

Hace una muy buena actuación, su voz impresiona y atrapa. Pero es a las 22 horas, cuando empieza a sonar el tema de “Regreso al futuro”, que el público del Calderon se olvida de la larga espera, de la lluvia y del aire frio del rio Manzanares. Por fin están al punto de aparecer sobre del escenario Chris Martin (voz, guitarra y piano), John Buckland (guitarra), Guy Berryman (bajo) y Will Champion (batería).

Con el sugestivo brillar de 50 mil brazaletes colorados, luces estroboscópicas y fuegos artificiales, suena “Mylo Xyloto”, también titulo del álbum y prólogo de un espectáculo que – desarollado en 100 minutos y en tres escenarios diferentes – nos hace viajar largo los 12 años de música de Coldplay.

Durante este viaje la banda inglesa toca casì todos su principales exítos: In my place, Yellow, The Scientist, Clocks and Fix You, pero no Trouble, la cancion de su álbum de debut Parachutes. Disco que les dió fama en 2000 y que junto a X&Y casi parecen desconocer (con apenas 3 canciones) a favor de los colores y de los ritmos recientes.

Coldplay en directo

 

Después de un comienzo de media hora sin parar, un Chris Martin agradecido se dirige al público en un tartamudo español, dando paso a “Yellow”, “Violet hill” y “God Put a Smile Upon Your Face”, hasta mudarse con todo el conjunto al escenario-b (en el medio del césped, al final de un largo pasadizo). Allí cantan “Princess of China” a dúo con una Rihanna “virtual” que aparece en las pantallas que conforman el escenario, seguida por “Up in Flames” y “Warning Sign”.

Tras una buena interpretación de “Don’t Let It Break Your Heart”,Viva La Vida” se confirma de nuevo como uno de los mayores éxitos de la carrera de Coldplay. Seguido de “Charlie Brown” y “Paradise”, convierten el concierto en una gran fiesta de luces, colores y música, por supuesto.

No obstante, los 50 mil fans de Coldplay sabían que todavía quedaba algo, y que para las sorpresas más grandes tendrían que esperar los bises. Estos empezaron en el escenario-C, una pequeña plataforma colocada en el otro lado del césped, donde Chris Martin y sus socios aparecieron uno a uno tocando una versión acústica de “Us against the world” y “Speed Of Sound”, antes de correr por última vez hacia el escenario principal y finalizar el espectáculo con “Clocks”, “Fix You” y “Every Teardrop is a Waterfall”. Y, por supuesto, con un impresionante juego de luces y fuegos artificiales que nos dejaron una vez más con la boca abierta y con la sensación de que nunca olvidaremos esta noche.



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